lunes, 1 de julio de 2013

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no duermo, los olivos silvestres se empeñan en nombrarte/
vuelvo al laberinto rupestre/
amalgamo cada grafito a los renglones de extrañarte/
respiro/
señalo los carteles desdichados/
rio a carcajadas, retorcida-mente/
bebo el néctar de la incertidumbre/
bohemia, recorro tu sombra/
respiro/
reciclo/
recito incesantemente/
y al final, un faro sin presagios/
bruma del misterio/
olas/
 y quizás un náufrago ..

y un grito 

5 comentarios:

Ladrón de Guevara dijo...

Huír es a veces la mejor forma de sobrevivir.

Cuídate.

JOAN dijo...

Qué poesía... y qué nivel!!!
La vida va llenando las calles de náufragos perdidos...

Leerte és un placer muy grande :)

Yo misma dijo...

todo pasa amiga, desde los náufragos hasta los gritos :)

SIL dijo...

Precioso.

Me la paso reciclando sombras últimamente, Luci.


Beso grande.

Carlos Maked dijo...

Precioso y profundo, gracias por compartir.

Saludos

desde el espacio