miércoles, 26 de junio de 2013

Entonces sentí una tremenda opresión en el pecho, una opresión en la que no parecía estar afectado ningún órgano físico, pero que era casi asfixiante, insoportable. Ahí, en el pecho, cerca de la garganta, ahí debe estar el alma, hecha un ovillo... 

(Mario Benedetti)

5 comentarios:

SIL dijo...

Ahí debe estar, don Mario...



Beso grande, Luci.

jupiter24 dijo...

Me identifico con esas palabras.

Un saludo.

Ladrón de Guevara dijo...

Se te echaba de menos.

Un abrazo muy grande.

Cuídate.

JOAN dijo...

Doloroso y bonito...

Mario siempre tan grande!

Un beso desde el Taller :)

Anónimo dijo...

Muy bueno. Acostumbra a calar hondo
en la vida

desde el espacio