viernes, 27 de diciembre de 2013

Platicar sobre el clima es una antigua tradición de timidez, de tamizar la neutralidad y coincidir. Es hablar sin perder de vista los labios jugosos presentes y pacíficos. Visualizar su mano en el bolsillo, el huracán de mis latidos y fingir naturalidad. Es cristalizar el tiempo cuando desciende la mirada y sus pestañas encierran todos los secretos de sueños ancestrales. Es llegar al quinto piso, balbucear buenas noches e implorarle al dios egipcio un nuevo momento nocturno, un despojo de toda premura y que decida por fin, avistarse al abismo de una terraza…conmigo.

5 comentarios:

Ladrón de Guevara dijo...

No es mal final para haber empezado hablando del tiempo...

Cuídate mucho.

Manuel dijo...

No hay nada más neutral ni menos ofensivo que hablar del tiempo...

El Lichi dijo...

Hablar por hablar para poder cautivar!

Roxana dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Roxana dijo...

Vuelva a escribir querida amiga! Los dias andan extrañando suspiros!

desde el espacio