
busco matices de belleza
y un aroma a hiedras subiendo por mis piernas...
es entonces habitar (me) en tu pecho hasta que las anémonas se cuelen de la ventana al piso,
alfombra afrodisíaca para pieles níveas aun.
deshojemos un final de cuentos, de esos en los que duermen princesas azules coronadas de rosas salvajes, en un castillo de naipes.
anda y hoy camina conmigo... como cada vez que abres tus alas por esta orilla de dulces incertidumbres, de encajes amantes y trasnochados.